¿Cómo cuidar la salud de los pies en cada etapa de la vida?
Los pies sostienen literalmente todo nuestro cuerpo, y sin embargo son la parte que menos atención recibe, hasta que algo empieza a doler o a fallar.
Revisar los pies con regularidad suena, para muchas personas, como una exageración. Sin embargo, la evidencia científica muestra que un cuidado sencillo y constante puede evitar dos de las complicaciones más serias asociadas a la salud podal: la úlcera del pie diabético, que sigue siendo la causa más común de hospitalización y de amputación no traumática entre las personas con diabetes, y las caídas en adultos mayores, una de las principales causas de discapacidad y pérdida de independencia en esta etapa de la vida.
¿Por qué dos problemas tan distintos —una úlcera y una caída— comparten el mismo punto de partida? Porque ambos nacen de algo que ocurre en el pie mucho antes de que se note: pérdida de sensibilidad, cambios en la forma de caminar, dolor que se empieza a tolerar en silencio. Es decir, cuidar los pies no es solo un asunto estético, sino una de las medidas de prevención más subestimadas en la medicina cotidiana.
Pie diabético: la sensibilidad que se pierde sin avisar
En las personas con diabetes, el mal control glucémico sostenido en el tiempo favorece el desarrollo de neuropatía diabética, que reduce progresivamente la sensibilidad de los pies, y de enfermedad vascular periférica, que dificulta la cicatrización. Es así como una simple ampolla o una uña mal cortada, que en otra persona sanaría sin mayor problema, puede convertirse en una úlcera que avanza sin que la persona sienta dolor, precisamente porque la sensibilidad ya está comprometida. La guía internacional del Grupo de Trabajo Internacional sobre el Pie Diabético, actualizada en 2023, es clara al respecto: identificar a las personas con pie de riesgo, inspeccionar y examinar sus pies de forma periódica, y usar calzado adecuado, son las medidas centrales para prevenir la aparición de úlceras.
Aunado a lo anterior, una revisión de la evidencia científica sobre el cuidado del pie diabético confirma que la educación terapéutica al paciente, la inspección periódica y el seguimiento continuado reducen de forma medible la incidencia de estas lesiones. Es decir, buena parte de las amputaciones asociadas a la diabetes son, en principio, evitables.
Adultos mayores: cuando el pie se convierte en un asunto de equilibrio
¿Y qué ocurre en la vejez, incluso sin diabetes de por medio? Un metaanálisis de estudios de cohorte publicado en 2025 encontró que el dolor en el pie, la alteración de la sensibilidad y la debilidad de los músculos intrínsecos del pie se asocian de forma significativa con un mayor riesgo de caídas en personas mayores de 60 años. Es un hallazgo que cambia la manera de entender la prevención de caídas: no se trata solo de fortalecer piernas o mejorar el equilibrio general, sino de prestar atención específica al estado de los pies.
El calzado, en este punto, tiene un papel protagónico. Distintas revisiones sistemáticas coinciden en que caminar descalzo o en medias dentro de casa, así como el uso de tacones altos, aumenta el riesgo de caídas en adultos mayores, mientras que un zapato de tacón bajo, suela firme y antideslizante, tanto dentro como fuera del hogar, es la recomendación con mejor respaldo científico. Una revisión Cochrane de 2024 sobre podología para la prevención de caídas refuerza esta idea: las intervenciones dirigidas al pie y al calzado, cuando abordan estos factores, tienen un impacto real en la reducción de caídas.
Mitos comunes sobre el cuidado de los pies
Mito: "Si no me duele, no hay problema."
Realidad: en personas con diabetes, la pérdida de sensibilidad puede hacer que una lesión avance sin generar dolor. La ausencia de molestia no equivale a ausencia de riesgo.
Mito: "Andar descalzo en casa fortalece los pies y no representa ningún riesgo."
Realidad: en adultos mayores, caminar descalzo o en medias dentro del hogar se ha asociado con un mayor riesgo de caídas, precisamente por la pérdida de estabilidad que ofrece un buen calzado.
Mito: "Cortarse las uñas muy al ras previene que se encarnen."
Realidad: cortar las uñas en línea recta y sin cortar o recortar demasiado los bordes es lo que realmente previene las uñas encarnadas; cortarlas demasiado cortas o redondeadas aumenta el riesgo, especialmente en personas con diabetes.
Señales que ameritan consulta médica pronta
Una herida, ampolla o enrojecimiento que no cicatriza en pocos días; cambios de color o temperatura en los dedos o el pie; hormigueo, ardor o pérdida de sensibilidad; uñas engrosadas, encarnadas o con signos de infección; y cualquier dolor persistente al caminar. En personas con diabetes, cualquiera de estas señales debe evaluarse sin demora, dado el riesgo de complicaciones graves.
Cuidar los pies no depende de procedimientos complejos, sino de hábitos simples sostenidos en el tiempo: mirarlos con atención, elegir el calzado adecuado y no ignorar las señales que el cuerpo va dando. Hablar de esto en la comunidad, especialmente con las personas con diabetes y los adultos mayores de nuestro entorno, es una forma sencilla y efectiva de prevenir complicaciones que, en muchos casos, cambian por completo la calidad de vida.
Recomendaciones prácticas
- Revise sus pies a diario, incluyendo la planta y entre los dedos, buscando heridas, ampollas o cambios de color.
- Hidrate bien la piel de los pies, evitando aplicar crema entre los dedos.
- Corte las uñas en línea recta, sin cortar o recortar demasiado los bordes ni dejarlas demasiado cortas.
- Use calzado de horma adecuada, con tacón bajo y suela firme y antideslizante, tanto dentro como fuera de casa.
- Evite caminar descalzo o en medias dentro del hogar si es adulto mayor o tiene diabetes.
- Si tiene diabetes, hágase una revisión podológica al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si ya presenta pérdida de sensibilidad.
- Consulte de inmediato ante cualquier herida que no cicatrice, cambio de color o pérdida de sensibilidad en los pies.
Bibliografía
- International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF). Guías 2023 sobre prevención y manejo del pie diabético. Disponible en: live.med/iwgdf-2023
- Cuidados enfermeros en la prevención y el manejo del pie diabético: revisión de la evidencia científica. Revista Sanitaria de Investigación. Disponible en: revistasanitariadeinvestigacion.com
- Foot and Ankle Risk Factors for Future Falls in Older Adults: A Systematic Review With Meta-Analysis of Prospective Cohort Studies. PMC. 2025. Disponible en: ncbi.nlm.nih.gov/pmc/PMC13473745
- Menz HB, et al. Podiatry for preventing falls in older people in the community. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2024;Issue 10:CD013480. Disponible en: pmc.ncbi.nlm.nih.gov/PMC13435304
- Menz HB, et al. Optimizing footwear for older people at risk of falls. Journal of Rehabilitation Research and Development / PubMed. Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19235118
- Chen Y, et al. Footwear Characteristics and Their Impact on Gait and Balance in Older Adults: A Systematic Review of Recent Evidence. Journal of the American Geriatrics Society. 2026. Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42467939

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