Actualidad del Autismo y el Rol del Immunocal en el Tratamiento
El autismo
es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por dificultades en la
comunicación, la interacción social y la presencia de patrones repetitivos de
comportamiento. En la actualidad, este trastorno presenta desafíos
significativos tanto para las personas afectadas como para sus familias,
generando una búsqueda constante de alternativas terapéuticas que complementen
los tratamientos tradicionales.
Diagnóstico Actual del Trastorno del Espectro
Autista
El
diagnóstico actual del trastorno del espectro autista (TEA) se basa en una
evaluación clínica multidisciplinaria, siguiendo los criterios del DSM-5, que
requieren la presencia de déficits en la comunicación social y conductas
restrictivas o repetitivas, con impacto funcional y exclusión de otras
causas[1-3]. No existen biomarcadores específicos para el diagnóstico; la
identificación se fundamenta en la observación directa del comportamiento y
entrevistas semiestructuradas a los cuidadores, utilizando herramientas
estandarizadas como el Autism Diagnostic Observation Schedule (ADOS-2) y el
Autism Diagnostic Interview, que muestran alta sensibilidad y especificidad[1].
El cribado
sistemático se recomienda en niños a los 18 y 24 meses, empleando instrumentos
como el M-CHAT, dado que la intervención temprana mejora los resultados
funcionales[2-3]. La caracterización de la severidad requiere evaluación formal
del lenguaje, cognición, y habilidades adaptativas, además de considerar
comorbilidades frecuentes como depresión, ansiedad, epilepsia y trastornos del
sueño[1][3-4].
En cuanto
al tratamiento, la intervención principal es la terapia conductual intensiva,
especialmente el modelo Early Start Denver y el análisis aplicado de la
conducta (ABA), que han demostrado mejorar el lenguaje, la comunicación social
y las habilidades adaptativas en niños pequeños, con mayor eficacia cuanto más
precoz e intensiva sea la intervención[1-2]. La mayoría de los pacientes
requieren apoyo escolar mediante programas educativos individualizados, terapia
del habla y terapia ocupacional, adaptados a las necesidades específicas[2].
Para los
síntomas asociados, como irritabilidad y agresión, risperidona y aripiprazol
están aprobados en EE.UU. y muestran eficacia significativa, aunque con efectos
adversos como alteraciones del apetito, peso y sueño[1][5]. Los psicofármacos
se reservan para comorbilidades como TDAH, trastornos del sueño (melatonina),
epilepsia y problemas de conducta[1][3][5]. No existe evidencia de beneficio
para tratamientos alternativos como agentes antifúngicos, inmunoterapia,
oxígeno hiperbárico o quelación, y algunos pueden ser perjudiciales[2].
El Papel de la Familia en el Manejo del Autismo
La familia
de un paciente autista debe afrontar este reto a través de la educación y la
comprensión del trastorno, la búsqueda de apoyo y recursos, y la participación
activa en el tratamiento y la terapia de su hijo. Es importante que la familia
reciba información y formación sobre el autismo, y que se les brinde apoyo
emocional y psicológico. La terapia familiar también puede ser beneficiosa para
mejorar la comunicación y la interacción social en el hogar.
Es
importante que la familia del paciente autista entienda bien el trastorno y sus
síntomas. Deben educarse sobre los desafíos que enfrenta el paciente y aprender
a reconocer las señales de su comportamiento. La familia también debe ser
comprensiva y paciente con el paciente. Pueden ayudar al paciente a desarrollar
habilidades sociales y comunicativas mediante la práctica y el refuerzo
positivo.
La
comunicación efectiva es clave para manejar un paciente autista. La familia
debe aprender a comunicarse de manera clara y concisa, utilizando lenguaje
simple y visual para ayudar al paciente a entender mejor. También es importante
que la familia mantenga una comunicación abierta y honesta entre ellos mismos.
Esto puede ayudarles a coordinar mejor el cuidado del paciente y reducir el
estrés en la familia.
Nutrición y Manejo del Estrés Oxidativo
La
nutrición del paciente autista tiene las mismas recomendaciones que cualquier
persona puede tener, sin embargo, la alteración enzimática del metabolismo de
la metionina que tienen habitualmente los pacientes autistas, ha hecho que los
nutrientes ricos en cisteína bioactiva sean especialmente benéficos para estos
pacientes.
El Estrés Oxidativo en el Autismo
El estrés
oxidativo ha sido asociado con numerosas enfermedades y trastornos en humanos,
y puede desempeñar un papel importante en el TEA. Investigaciones recientes han
identificado cambios significativos en la vía de transulfuración
metionina-glutatión. Se ha observado deficiencia de glutatión en el plasma de
niños con autismo, con niveles de glutatión reducido (GSH) de 7.6 ± 1.4 en
controles versus niveles más bajos en TEA, y niveles de glutatión oxidado de
0.32 ± 0.1 en controles versus 0.55 ± 0.2 en TEA, con una relación GSH/GSSG de
25.5 ± 8.9 en controles versus 8.6 ± 3.5 en TEA.
Estudios
previos han sugerido que los niños con autismo pueden tener una mayor
susceptibilidad al estrés oxidativo, ya sea ambiental, intracelular o ambos.
Además, la capacidad de metilación deteriorada puede estar vinculada al
desarrollo y/o manifestación clínica del trastorno del autismo. El glutatión es
el principal antioxidante endógeno del cuerpo y representa su principal defensa
contra el daño causado por especies reactivas de oxígeno (ROS), encontrándose
en niveles bajos en personas con autismo.
Immunocal como Apoyo Nutricional en el Tratamiento del
Autismo
Uno de los
mayores suplementos que contiene cisteína bioactiva es el Immunocal. El Immunocal es un aislado de proteína de suero
no desnaturalizado que ha sido investigado por sus beneficios potenciales para
los niños con autismo. Los estudios han demostrado que el Immunocal, que es un
precursor del glutatión, puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los niños
con autismo.
Fundamento Científico y Patente
La
investigación sobre el uso de Immunocal en el tratamiento del autismo tiene una
base científica sólida respaldada por una patente que describe composiciones y
métodos para el tratamiento del trastorno del espectro autista. Esta patente
documenta que el tratamiento con una composición que comprende aislado de
proteína de suero y/o concentrado de proteína de suero puede utilizarse para
tratar el autismo en sujetos que lo necesiten.
Los
estudios descritos en la patente indican que el tratamiento con Immunocal puede
mejorar las puntuaciones de los sujetos en medidas de evaluación del autismo,
como la Escala de Comportamiento Adaptativo de Vineland (VABS-II), CARS, SCQ,
CBCL y ADI-R. En ciertas modalidades, tales mejoras pueden incluir la severidad
del autismo, la comunicación verbal, el estado del desarrollo y problemas de
comportamiento como las reacciones emocionales.
El
Immunocal actúa como precursor del glutatión al proporcionar una fuente
enriquecida de cisteína biodisponible después de su administración. Las
proteínas específicas en este suplemento, como la lactoferrina, la albúmina
sérica, la alfa-lactalbúmina y las inmunoglobulinas, son ricas en residuos de
cisteína y cistina, que están biodisponibles para la absorción celular y la
posterior síntesis de glutatión.
El Dr.
Eduardo Scholcoff ha indicado que el Immunocal puede ayudar a los pacientes con
autismo al reducir el estrés oxidativo. Se ha demostrado que el tratamiento con
aislado de proteína de suero rico en cisteína puede aumentar los niveles de
glutatión total (tGSH) y glutatión reducido (GSH). Estos aumentos en los
niveles de glutatión pueden proteger parcialmente o mejorar a las personas con
autismo de al menos un efecto negativo del alto estrés oxidativo, y por lo
tanto pueden prevenir y/o mejorar al menos una manifestación clínica de este
trastorno.
Resultados de Estudios Clínicos
Un estudio
clínico doble ciego controlado con placebo evaluó la efectividad de una
intervención de 90 días con Immunocal en comportamientos centrales del autismo
y niveles de glutatión en niños en edad preescolar con autismo. El estudio
utilizó una evaluación conductual exhaustiva y específica para la edad,
empleando un total de ocho pruebas diferentes para evaluar qué áreas centrales
del autismo podrían ser impactadas con esta intervención en niños de 3 a 5
años.
Los
resultados experimentales demostraron que tanto el grupo placebo (n=19) como el
grupo de intervención con Immunocal (n=21) mostraron mejoras desde la línea
base hasta el seguimiento en algunas áreas del comportamiento autista. Sin
embargo, al comparar los cambios entre los dos grupos, el grupo asignado a la
intervención demostró mejoras significativas en varias puntuaciones de las
Escalas de Comportamiento Adaptativo de Vineland evaluadas por los padres:
•
Comportamiento adaptativo
(p<0.03)
•
Socialización
(p<0.03)
•
Comportamiento maladaptativo
(p<0.04)
•
Internalización
(p<0.02)
Se
observaron aumentos significativos en los niveles de glutatión en el grupo de
intervención cuando se compararon con los cambios en el grupo placebo
(p<0.04). Sorprendentemente, las mejoras individuales en el brazo de
intervención no se correlacionaron con aumentos en los niveles de glutatión
(p=0.50), sugiriendo que el beneficio del Immunocal puede no limitarse a su
eficacia para aumentar la capacidad antioxidante, sino también a su capacidad
para mejorar la salud en general.
Identificación de Respondedores
Se
identificó un grupo de respondedores dentro del grupo de intervención (60%). La
edad promedio de los respondedores fue de aproximadamente 4.28 años, indicando
que estos niños eran mayores por aproximadamente 9.0 meses (p<0.03) que los
no respondedores, y tenían niveles basales de GSH más altos en comparación con
los no respondedores (127.8 ± 19.8 versus 51.3 ± 9.87 nM/10⁵ WBC, p<0.01).
Un
respondedor fue considerado como un sujeto para el cual el tratamiento
proporcionó una mejora igual o mayor a aproximadamente 2 puntos, o
aproximadamente 1 desviación estándar, en las puntuaciones compuestas de
VABS-II. Los niños con niveles muy bajos de GSH mostraron menos mejora con
Immunocal en comparación con aquellos con niveles más altos, sugiriendo que los
niños diagnosticados con autismo y comportamiento deteriorado en áreas que
demostraron mejoras significativas con esta intervención pueden ser indicados
como buenos candidatos para dicha suplementación nutricional.
La
incidencia de reacciones adversas fue similar en los grupos de intervención y
placebo. El Immunocal fue bien tolerado y no mostró efectos secundarios
significativos en niños con TEA. No se reportaron eventos adversos graves en
ninguno de los grupos de tratamiento. El cumplimiento fue evaluado mediante el
peso de los envases antes y después de los tratamientos y no mostró diferencias
significativas entre los grupos (90.5% en el grupo placebo versus 89.9% en el
grupo Immunocal, p=0.91).
Según la
información de la patente y los estudios clínicos realizados, la dosificación
recomendada de Immunocal es:
•
Para sujetos con menos de 18 kg de
peso corporal: aproximadamente 0.5 g/kg
•
Para
sujetos con más de 18 kg de peso corporal: aproximadamente 10 g/día
El
tratamiento puede administrarse durante un período de tiempo, con opciones que
incluyen uno o más días, una o más semanas, uno o más meses, o uno o más años.
Los tratamientos pueden administrarse a intervalos regulares o según sea
necesario o deseado según el estado del sujeto. En ciertas modalidades, los
tratamientos pueden administrarse diariamente, dos veces por semana o
semanalmente. El sujeto puede recibir tratamiento durante un período de uno o
más meses, por ejemplo, al menos 3 meses o al menos aproximadamente 90 días.
Áreas de Mejora Conductual Específicas
El análisis
detallado de los datos recopilados permitió identificar dominios conductuales
donde el tratamiento con Immunocal demostró una mejora particularmente notable.
Las áreas específicas de mejora incluyeron:
|
Área
de Comportamiento |
Evaluación |
|
Severidad del autismo |
CARS Comportamiento T-Score |
|
Interacción social recíproca |
ADI-R Interacción Social Recíproca y Puntaje
Total |
|
Comunicación verbal |
SCQ Puntaje de Comunicación |
|
Comportamiento adaptativo |
VABS-II Comportamiento Adaptativo Compuesto |
|
Dominio de comunicación |
VABS-II Dominio de Comunicación |
|
Comunicación expresiva |
VABS-II Subdominio de Comunicación Expresiva |
|
Habilidades de vida diaria |
VABS-II Subdominio de Habilidades Personales |
|
Socialización |
VABS-II Dominio de Socialización |
|
Habilidades de afrontamiento |
VABS-II Subdominio de Habilidades de Afrontamiento |
|
Habilidades motoras finas |
VABS-II Subdominio de Habilidades Motoras Finas |
|
Reactividad emocional |
CBCL T-Score de Reactividad Emocional |
Table 1: Áreas de
mejora conductual con tratamiento de Immunocal
Consideraciones
para el Tratamiento
La
heterogeneidad clínica del TEA exige un enfoque personalizado, considerando la
transición a la vida adulta, el abordaje de comorbilidades y el apoyo a las
familias y cuidadores[3][6]. La investigación actual explora biomarcadores
potenciales y terapias innovadoras, pero ninguna ha sido validada para uso
clínico rutinario[7].
El hecho de
que los padres, quienes estaban cegados a la intervención, reportaron
diferencias significativas en el comportamiento adaptativo de su hijo (VABS-II)
en escalas que evalúan varios dominios afectados más las actividades de la vida
diaria, es muy significativo. Mejoras en el VABS-II de 4-5 puntos también se
han observado en ensayos clínicos de fase II con otros tratamientos en adultos
autistas, lo que ha llevado a que algunos tratamientos obtengan la etiqueta de
terapia innovadora por parte de agencias regulatorias.
Reflexiones sobre el Futuro del Tratamiento
Esta
inequidad de opciones y presentación de escenarios tan desiguales propone una
reflexión profunda en la concepción del tratamiento del autismo y el desarrollo
humano en general. A su vez, genera una serie de preguntas relacionadas al
cuidado de los pacientes autistas: ¿Serán las terapias conductuales las únicas
opciones válidas? ¿La suplementación nutricional podrá complementar
efectivamente estos tratamientos? ¿Vale la pena incluir temas como el manejo
del estrés oxidativo y el apoyo nutricional en el enfoque integral del
tratamiento?
Si las
respuestas son positivas, ¿por qué no se está implementando esta actividad de
manera más amplia? Tenemos una fuerte responsabilidad en explorar y validar
alternativas complementarias que puedan mejorar la calidad de vida de las
personas con autismo y sus familias, considerando evidencia científica sólida
como la proporcionada por los estudios sobre Immunocal.
En resumen,
el diagnóstico y tratamiento del TEA se fundamentan en la evaluación clínica
multidisciplinaria y la intervención conductual intensiva, complementada por
terapias específicas para comorbilidades[1-3]. El Immunocal, como suplemento
nutricional rico en cisteína y precursor del glutatión, promete ser un apoyo
nutricional valioso en el manejo de esta patología, con evidencia científica
respaldada por estudios clínicos controlados y una solicitud de patente para
composiciones y métodos para ayudar con el trastorno del espectro autista.
Basándose
en los resultados de estudios clínicos, la suplementación con proteína de suero
rica en cisteína puede proporcionar un tratamiento seguro y efectivo para
mejorar una o más áreas centrales de los comportamientos del autismo, mientras
que opcionalmente también aumenta los niveles de GSH. El Immunocal representa
una opción prometedora como parte de un enfoque integral y personalizado para
el tratamiento del autismo, complementando las terapias conductuales
establecidas y abordando las alteraciones metabólicas subyacentes relacionadas
con el estrés oxidativo.
[1] Hirota, T.,
& King, B. H. (2023). Autism Spectrum Disorder: A Review. The Journal of the American Medical
Association. https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/10.1001/jama.2022.23661
[2] American
Academy of Family Physicians. (2020). Autism Spectrum Disorder: Updated
Guidelines from the American Academy of Pediatrics. https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2020/1115/p629.html
[3] Westby, A.,
& Coburn-Pierce, M. (2025). Autism Spectrum Disorder in Primary Care. American Family Physician. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40961308
[4] Lamanna, J.,
& Meldolesi, J. (2024). Autism Spectrum Disorder: Brain Areas Involved,
Neurobiological Mechanisms, Diagnoses and Therapies. International Journal of Molecular Sciences. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38397100
[5] Yenkoyan, K.,
Ounanian, Z., Mirumyan, M., et al. (2023). Advances in the Treatment of Autism
Spectrum Disorder: Current and Promising Strategies. Current Medicinal Chemistry. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37888815
[6] Sharma, A.
K., Verma, S. K., & Mehan, S. (2025). Navigating the Complex Landscape of
Autism Spectrum Disorder: Challenges and Opportunities in Diagnosis, Treatment,
and Supports. Current Pharmaceutical
Design. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40734426
[7] Wang, M.,
Zhang, X., Zhong, L., et al. (2025). Understanding Autism: Causes, Diagnosis,
and Advancing Therapies. Brain Research
Bulletin. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40449388

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